s un truco muy vistoso, útil y poco conocido. Consiste en poner rodajas de limón sobre la parrilla y colocar el pescado encima. Así consigues que el pescado no toque directamente el metal, se pegue menos y además gane aroma.
Por qué funciona
El pescado es mucho más delicado que la carne y en la barbacoa puede romperse fácilmente. La capa de limón actúa como una pequeña barrera entre la parrilla y la pieza, ayudando a:
- evitar que se pegue
- conservar mejor la forma
- aportar un toque fresco y aromático
- reducir el riesgo de que se rompa al girarlo
Cómo hacerlo bien
Hazlo así:
- limpia y engrasa ligeramente la parrilla
- corta rodajas de limón no muy finas
- colócalas en la zona donde irá el pescado
- pon encima el lomo, la dorada abierta, la lubina o el salmón
- cocina a fuego medio, sin exceso de llama
- gira con cuidado solo cuando el pescado ya esté firme
Qué pescados van mejor
Este truco funciona especialmente bien con:
- salmón
- lubina
- dorada
- caballa
- rodaballo en porciones
- atún en lomos gruesos
Error habitual
No pongas fuego demasiado fuerte. Si la barbacoa está agresiva, el limón se quema muy rápido y el pescado puede secarse por fuera antes de hacerse bien por dentro.
Consejo extra
Si además del limón añades unas ramas de romero o tomillo cerca del pescado, el aroma en la barbacoa sube muchísimo de nivel.