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Alitas de pollo crujientes al horno con miel, limón y ajo

Por terra carnicerias  •  0 comentarios  •   5 minutos de lectura

Alitas de pollo crujientes al horno con miel, limón y ajo

¿Te apetecen unas alitas de pollo doradas, jugosas y llenas de sabor, pero sin tener que freírlas? Estas alitas de pollo crujientes al horno con miel, limón y ajo son muy fáciles de preparar y tienen ese irresistible contraste entre dulce, cítrico y ligeramente picante que hace que nadie pueda comer solo una.

El secreto está en secar bien las alitas antes de hornearlas, utilizar una pequeña cantidad de maicena para conseguir una piel más crujiente y añadir el glaseado durante los últimos minutos de cocción. El resultado es perfecto para una comida informal, una cena de picoteo o una reunión con amigos.

Para preparar esta receta puedes utilizar las alitas de pollo de Terra Carnicerías, seleccionadas y listas para cocinar. Puedes pedirlas enteras o solicitar que te las preparen separadas y sin la punta para ahorrar tiempo en la cocina.

Información de la receta

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de marinado: 30 minutos, opcional
Tiempo de cocción: 45 minutos
Tiempo total: 1 hora y 30 minutos aproximadamente
Raciones: 4 personas
Dificultad: Fácil
Tipo de cocina: Casera
Método de cocción: Horno

Ingredientes

Para las alitas

  • 1 kg de alitas de pollo de Terra Carnicerías
  • 1 cucharada de maicena
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • ½ cucharadita de pimentón picante, opcional
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • ½ cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra recién molida
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Para el glaseado de miel, limón y ajo

  • 3 cucharadas de miel
  • El zumo de 1 limón
  • La ralladura de ½ limón
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • ½ cucharadita de jengibre rallado, opcional
  • Unas gotas de salsa picante, opcional

Para servir

  • Cebollino fresco o perejil picado
  • Semillas de sésamo
  • Rodajas de limón

Cómo hacer alitas de pollo crujientes al horno

1. Prepara las alitas

Saca las alitas de pollo del frigorífico unos 15 minutos antes de cocinarlas. Si están enteras, separa cada una por la articulación y retira las puntas.

Sécalas muy bien con papel de cocina. Este paso es fundamental, ya que eliminar la humedad ayuda a que la piel quede mucho más dorada y crujiente.

2. Condimenta

Coloca las alitas en un recipiente amplio. Añade la maicena, el pimentón dulce, el pimentón picante, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, la sal y un poco de pimienta negra.

Incorpora el aceite de oliva y mezcla con las manos hasta que todas las piezas queden cubiertas de manera uniforme.

Puedes hornearlas directamente o dejarlas reposar durante 30 minutos en el frigorífico para intensificar el sabor.

3. Hornea hasta que estén crujientes

Precalienta el horno a 210 °C, con calor arriba y abajo.

Coloca las alitas sobre una bandeja cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellas. Para conseguir un resultado todavía más crujiente, puedes ponerlas sobre una rejilla apta para horno y colocar una bandeja debajo.

Hornéalas durante 25 minutos. Dales la vuelta y continúa la cocción entre 15 y 20 minutos más, hasta que estén doradas y completamente cocinadas.

El tiempo exacto puede cambiar ligeramente dependiendo del tamaño de las alitas y de la potencia del horno.

4. Prepara el glaseado

Mientras se hornean las alitas, pela y pica muy finamente los dientes de ajo.

Pon en un cazo la miel, el zumo y la ralladura de limón, la salsa de soja, el aceite de oliva, el ajo y, si te gusta, el jengibre y unas gotas de salsa picante.

Cocina a fuego suave durante 3 o 4 minutos, removiendo con frecuencia, hasta obtener una salsa brillante y ligeramente espesa.

No la reduzcas demasiado, porque seguirá espesándose al enfriarse.

5. Glasea las alitas

Cuando las alitas estén doradas, sácalas del horno y píntalas generosamente con el glaseado.

Vuelve a introducirlas en el horno durante 4 o 5 minutos. También puedes activar el gratinador durante los últimos 2 minutos, vigilándolas constantemente para evitar que la miel se queme.

6. Sirve

Coloca las alitas en una fuente y añade por encima cebollino picado, perejil o semillas de sésamo. Sírvelas inmediatamente acompañadas de unas rodajas de limón y el glaseado restante.

Consejos para conseguir unas alitas muy crujientes

El primer truco es secar perfectamente la piel antes de condimentarla. Cuanta menos humedad tengan las alitas, mejor se dorarán.

Distribúyelas en una sola capa y evita amontonarlas. Cuando las piezas están demasiado juntas generan vapor y quedan más blandas.

La maicena debe formar una capa muy fina. No se trata de rebozar las alitas, sino de absorber parte de la humedad superficial.

Añade el glaseado al final. Si lo incorporas desde el principio, la miel puede quemarse antes de que el pollo termine de cocinarse.

Cómo hacerlas en freidora de aire

Precalienta la freidora de aire a 200 °C durante 3 minutos.

Coloca las alitas en la cesta sin amontonarlas y cocínalas durante aproximadamente 20 o 24 minutos. Agita la cesta o dales la vuelta a mitad de la cocción.

Píntalas con el glaseado y cocínalas entre 2 y 3 minutos más. Dependiendo del tamaño de la freidora, quizá tengas que prepararlas en varias tandas.

Con qué acompañar las alitas de pollo

Estas alitas combinan especialmente bien con:

  • Patatas asadas o patatas gajo
  • Ensalada de col
  • Mazorcas de maíz
  • Arroz blanco
  • Verduras asadas
  • Salsa de yogur y limón
  • Bastones de zanahoria y apio

Para una comida de picoteo, puedes servirlas junto a unas patatas, varias salsas caseras y una ensalada fresca.

Conservación

Puedes guardar las alitas cocinadas en un recipiente hermético dentro del frigorífico durante un máximo de 2 días.

Para recalentarlas y recuperar parte de su textura crujiente, utiliza el horno o la freidora de aire. Evita el microondas, ya que puede ablandar la piel.

Calienta siempre las alitas hasta que estén bien calientes en el centro.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario marinar las alitas?

No es imprescindible. El reposo ayuda a que las especias se integren mejor, pero puedes cocinarlas inmediatamente después de condimentarlas.

¿Puedo eliminar el picante?

Sí. Simplemente prescinde del pimentón picante y de la salsa picante. El glaseado seguirá teniendo mucho sabor gracias al limón, el ajo, la miel y la soja.

¿Puedo sustituir la miel?

Puedes utilizar sirope de arce, aunque el sabor será diferente. También puedes usar azúcar moreno disuelto en una pequeña cantidad de agua.

¿Cómo sé que las alitas están cocinadas?

La carne debe estar bien hecha junto al hueso y los jugos deben salir claros. Para comprobarlo con mayor precisión, utiliza un termómetro de cocina en la parte más gruesa sin tocar el hueso.

¿Por qué no quedan crujientes?

Las causas más habituales son no haber secado bien la piel, colocar demasiadas piezas juntas o añadir la salsa demasiado pronto.

Conclusión

Estas alitas de pollo crujientes con miel, limón y ajo demuestran que es posible conseguir un resultado dorado y sabroso sin necesidad de freír. La piel queda crujiente, la carne se mantiene jugosa y el glaseado aporta un equilibrio delicioso entre dulzor, acidez y sabor.

Elige unas buenas alitas de pollo de Terra Carnicerías, prepara muchas servilletas y disfruta de una receta pensada para comer con las manos y compartir.

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